| La Sevillana |
| Sábado, 25 / Domingo, 26, Septiembre, 2010 |
| Nivel 1 (9,30 a.m.) |
Continuamos con la serie que hemos denominado Los Fortines de la Sierra, a través de la cual recorreremos de septiembre a junio diez espacios naturales en los que se desarrolló alguna contienda durante la Guerra Civil, y en dónde quedan restos relevantes (fortines, casamatas, búnkers, trincheras, etc), semiocultos por la vegetación en la mayoría de los casos, y que sin duda apenas llamarían nuestra atención, sino fuera por las explicaciones de nuestro guía, Luis Martínez Espada, quién nos descubrirá la historia, siempre apasionante, que se esconde tras ellos.
Si quieres ver la relación completa de los itinerarios que componen esta serie, pincha en este enlace.
Marco Geográfico
Itinerario en torno a la cumbre de la Sevillana, a partir del puerto del León, en el límite de las provincias de Madrid y Segovia.
Si quieres ver un mapa de la zona por la que se desarrolla la excursión pincha en este enlace.
Descripción del itinerario
La ruta transcurre desde el puerto del León a la cumbre de la Sevillana, descendiendo hacia el puerto de la Tablada para dirigirnos luego a la segunda cumbre de la Sevillan, menos conocida y con vistas a la provincia de Segovia. Regresaremos al puerto del León.
Valores naturales
Nada tiene que ver el paisaje que hoy vemos en el Alto del León con el que contemplaron los contendientes de ambos bandos. Y quizá la diferencia más destacable tengamos que buscarla en los pinares que hoy cubren las dos laderas del puerto y que en 1936 no existían, pues entonces el monte se cubría de matorral bajo. De ahí que cueste entender el afán que emplearon ambos bandos en camuflar unas posiciones, que hoy vemos perfectamente disimuladas entre la espesura del pinar...
Valores culturales
Las vías naturales de penetración hacia Madrid eran: la carretera de La Coruña, desde Valladolid y Segovia, y la de Irún, desde Burgos y Pamplona. La seguridad de estas vías de acceso dependía del dominio de los puertos de montaña, desde donde podía bloquearse el paso con facilidad. Así pues, para permitir la comunicación con Madrid los alzados necesitaban dominar los altos del León, Guadarrama y Navacerrada para mantener el paso abierto desde Valladolid y Segovia y el alto de Somosierra para Burgos y Pamplona.
Era tal la evidencia de esta necesidad que rápidamente se inició una carrera por ocupar estos altos. Mientras en Madrid aún se ultimaban los preparativos, un grupo de milicianos, junto a tropas gubernamentales que se han ido reuniendo en la zona de Villalba, dirigidos por el Coronel Castillo, toman el alto del León por su cuenta, desalojando a los voluntarios nacionales que lo habían ocupado el día 18, replegándose éstos hasta San Rafael, a la espera de la llegada de los refuerzos que llegarían desde Valladolid, donde Ricardo Serrador lleva algunos días organizando una columna para atacar Madrid por este puerto.
Pero las columnas republicanas se retrasan demasiado y no se acaban de organizar hasta el día 20.
Sobre el alto del León caería la columna del coronel Serrador, que paralela a la de García Escámez había salido de Valladolid el día 21 por la noche. El día 22 Serrador llega a Villacastín donde se le unen fuerzas que proceden de Segovia. Sus fuerzas eran: un batallón de infantería San Quintín, mas 200 falangistas, un escuadrón montado del regimiento de caballería de Farnesio, una sección de ametralladoras, y dos baterías de artillería del 14 regimiento ligero. Las tropas que se le unen desde Segovia son medio centenar de guardias civiles, y dos compañías del regimiento de transmisiones de El Pardo que habían huido de Madrid fingiendo partir hacia la sierra a ayudar a los milicianos que allí combaten, excusa que les ayuda a pasar los controles republicanos en las salidas y accesos a la capital.
Con estas tropas Serrador llega a mediodía del 22 a San Rafael, enterándose que el alto esta defendido por las tropas del gobierno. Con la intención de que no fueran reforzadas, Serrador ordena inmediatamente el ataque, y en la tarde del día 22 sus tropas escalan el paso.
La acción se desarrolló en tres columnas. La de la derecha avanza por los Pinares de los flancos de Cueva Valiente que respaldan San Rafael; la de la izquierda por la barrancada que sigue la línea del ferrocarril, y por el centro otra al mando del propio Serrador que escala las revueltas del camino. Mientras la central atrae las fuerzas enemigas, las otras deben desbordarlas y tomarlas por el flanco. En el centro, la lucha es especialmente violenta y cuerpo a cuerpo. Los defensores finalmente se retiran cuando ven que están siendo flanqueados. El día 22, a las 7 de la tarde, el Alto del León es de Serrador. Tiene ochenta y cinco bajas de sus aproximadamente 1000 hombres. En el Alto queda muerto el propio coronel Castillo y su hijo, que era integrante de una de sus unidades.
Las fuerzas del gobierno lanzaron en los días siguientes algunos ataques frontales partiendo del pueblo de Guadarrama, y otros de flanqueo sobre la línea de El Espinar. Dado que no existía un frente estabilizado, las infiltraciones a veces lograron cierta profundidad, en una de estas acciones murió Onésimo Redondo.
Las embestidas de las fuerzas del gobierno a punto estuvieron de desalojar a los rebeldes. El día 26, reunidos Saliquet y Mola, este último comunica a Franco la opción de realizar un repliegue eventual de las tropas hasta el Duero. Pero el futuro jefe de estado se niega rotundamente. A la vista de estas circunstancias es enviado al Guadarrama el general Miguel Ponte recién llegado de Portugal, quién toma el mando de todas las tropas rebeldes que se encuentran en la Sierra.
En la noche del 26 de Julio, el día más difícil y crítico en la defensa del ALTO DEL LEÓN, se anuncia la llegada inmediata de refuerzos enviados por Mola: 500 Requetés. "Si hacen honor a sus abuelos, no hay quien nos eche de estos riscos", comenta el Coronel Serrador al verlos, en el amanecer del día 27.
Tras durísimos combates en los que el tercio de requetés llega a lograr la Medalla Militar Colectiva, en los siguientes días incluso se gana terreno por parte rebelde. A inicios de agosto queda fijado el frente por la vertiente sur de la sierra hasta el santuario de Tablada. En días posteriores se emplazan tropas por los cerros adyacentes, como La Sevillana y La Gamonosa, a ambos lados del puerto, afianzando así la posición cubriendo sus flancos.
Dificultad de la ruta
Pequeña. Al tramo desde el puerto del León hasta la Sevillana produce sonrojo calificarlo de subida, tanto por la brevedad como por la cuesta. El resto es llanear o bajar cómodamente, aunque eso sí, en su mayoria por sendero o campo a través.
Equipo recomendado
Botas de montaña, chaqueta impermeable, forro polar, mochila con agua (1 litro mínimo), comida, etc. Es recomendable ya por estas fechas meter en la mochila un paraguas plegable, por si la lluvia aparece...
Es recomendable llevar un pequeño bolso de mano con ropa de repuesto que se deja en el maletero del autocar. Al regresar puede uno cambiarse, si por la razón que fuera se hubiese uno mojado (o no).
Por otra parte, y con el fin de no ensuciar el autocar, se ruega se lleve calzado de respuesto que se dejará en el maletero, quitándose las botas antes de subir al autobús.
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| Datos técnicos |
Sierra de Guadarrama (Madrid)
Salida: 9,30 a.m. desde Plaza de España.
A las 9,45 a.m. en Plaza de Castilla.
Regreso: En torno a las 17 h se terminará la excursión, parando unos 30 minutos para tomar algo.
Precio: 18€ (Socios: 16€)
Desayuno: No se para a desayunar.
Distancia: 5 km
Desnivel de subida: 50 m (80 m acumulado).
Desnivel de bajada: 50 m (80 m acumulado).
Recorrido del autocar: Pza España-Pza Castilla- M-30 - M-40 - A-6 - M-600 - Guadarrama - N-VI - Puerto del León.
Regreso: Puerto del León - Guadarrama - M-600 - A-6 - M-40 - M-30 - Plaza de Castilla - Plaza de España.
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