Actualmente hay decenas de disciplinas a las que una persona con inquietud por saber más sobre sí misma puede recurrir. La Astrología, acaso la que primero tomó forma, sigue constituyendo hoy día una herramienta muy útil para conocernos.
La ventaja que la distingue es que puede funcionar como un rápido test psicológico que permite avanzar por las oscuridades del inconsciente, ya que ese es el mayor obstáculo que debemos salvar cuando nos embarcamos en una terapia: le hablamos (con nuestro bien razonado lenguaje ordinario) a la parte consciente de nuestro cerebro y obtenemos el habitual “esto ya lo sabía yo” pero a pesar de saberlo no conseguimos avanzar, en la práctica pocas cosas cambian, la transformación se nos resiste, caemos una y otra vez en las mismas dificultades y la sensación es la de que nos han atrapado en un bucle.
La solución empieza por hablar directamente con la parte del cerebro que guarda los secretos de lo que se “torció” (nuestro interlocutor pasa a ser el inconsciente) y además hacerlo con su mismo lenguaje, que no es racional, es un lenguaje de símbolos. Por eso, cuando nuestro inconsciente trata de comunicarnos algo lo hace a través de los sueños (un conjunto de símbolos), las sincronicidades (más símbolos desperdigados constantemente por nuestra rutina diaria) y todas las representaciones simbólicas que se le ocurren, no en vano es la fuente de la creatividad.
Si miramos una carta astral, a priori no entenderemos nada porque ese puñado de signos extraños que representan una foto del cielo para un lugar y un momento concretos (nuestro nacimiento por ejemplo) conforman un lenguaje que no hemos aprendido, pero una vez que nos adentramos en sus significados, la claridad que arroja es muy reveladora, permitiendo poner negro sobre blanco muchas claves que se resistían a ser conocidas y nos permite entender el porque de las cosas que no funcionan. A esto se refería Jung cuando decía que los símbolos astrales y los mitos son los “arquetipos del inconsciente colectivo” transmitidos de generación en generación, siempre presentes en estado latente en la psique y que pueden ser hechos conscientes.
Desde esta perspectiva, la Astrología no es tanto una técnica de adivinación, es más ¡no creo que adivine nada!, como un instrumento útil y fiable (los símbolos son extraños hasta que los identificas, entonces se convierten en una forma muy práctica, simple y directa de comunicar algo) para revelar miedos, bloqueos, talentos y vocaciones, modos de mejor hacer para que nuestra vida vaya por los cauces de nuestra naturaleza y no se desvíe por vericuetos que le son impropios, llevada por inercias ajenas que no nos satisfacen; porque la fidelidad a nuestra auténtica identidad es un buen salvoconducto para una vida más satisfactoria aunque para ello debamos hacer el esfuerzo de completar el tapiz que revela quienes somos.
La consulta se estructura en dos modalidades: una más larga de dos horas que facilita un estudio más completo y profundo del tema natal y que conviene sobre todo cuando se interpreta la carta astral por primera vez; cuando se analiza una “Revolución Solar” que permite centrarse en el momento presente, concretamente en el periodo de doce meses entre dos cumpleaños; y cuando se examina una “sinastría” que es la comparación de dos cartas natales. La consulta de una hora al ser más breve se recomienda cuando ya se ha tenido un primer contacto con la carta y lo que se necesita es profundizar en algún aspecto concreto o plantear una cuestión puntual.
Es necesario inscribirse previamente y facilitar los siguientes datos:
* Día, mes y año de nacimiento.
* Lugar (en caso de ser muy pequeño es conveniente dar alguna
referencia cercana).
* Hora lo más exacta posible. Si se desconoce se puede solicitar al
registro civil una partida literal de nacimiento donde el dato
aparece porque es obligatorio. En algunos municipios incluso lo
facilitan por teléfono.
Características:
Horario: de lunes a viernes de 19 a 21 h, en sesiones de 1 ó 2 horas.
Es necesario cita previa.
Precio: sesiones de 1 h, 38€.
sesiones de 2 h, 60€.
Elene Quecedo Cantera.
Inscripción: Llamando al telf. 915 215 240.
Lugar: Librería Tierra de Fuego
Travesía de Conde Duque, 3, 28015 Madrid
Telf. 915 215 240 # Fax: 915 425 124
Metro: Noviciado, Plaza de España, San Bernardo y Ventura Rodríguez
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